Antes de la primera sesión revisamos tu historial, tus rutinas y tus molestias habituales. Así definimos un plan de movimiento que respeta tu ritmo y se ajusta a tu semana real.
Cada proceso en Kineticma sigue una ruta clara: primero evaluamos tu punto de partida, luego construimos un plan de movimiento que respeta tus límites y termina con hábitos que puedes sostener fuera del centro. Sin prisas ni cargas innecesarias.
Paso 01
Agendamos una llamada breve para entender tu rutina, tus molestias y lo que quieres lograr. Aquí definimos si el entrenamiento funcional es adecuado para ti o si necesitas primero una valoración más profunda.
Paso 02
En una sesión presencial revisamos tu postura, rango articular y patrones básicos como sentadilla, flexión de cadera y estabilidad de hombro. Con esos datos armamos una línea base real, no supuestos.
Paso 03
Diseñamos un programa con ejercicios específicos para tu contexto: trabajo de escritorio, deporte recreativo o recuperación de una lesión. Cada bloque incluye variantes según tu nivel y progresión semanal.
Paso 04
Entrenas con supervisión directa, corregimos técnica en tiempo real y ajustamos cargas cuando el cuerpo responde. No se trata de llegar al fallo, sino de moverte con control y ganar agilidad diaria.
Paso 05
Cada cuatro semanas repetimos la evaluación para medir avances. Al final del ciclo recibes una guía de ejercicios para casa y pautas de ergonomía que aplicas en tu jornada, sin depender del centro.
Durante tus primeras semanas en Kineticma tienes una línea directa con el equipo de soporte. Respondemos dudas sobre tu plan de movimiento, ajustes de rutina o molestias puntuales que aparezcan entre sesión y sesión. Nuestro compromiso es claro: si escribes antes de las 3:00 p. m., recibes respuesta el mismo día; después de esa hora, a más tardar a la mañana siguiente. Los fines de semana atendemos consultas urgentes de lesión o dolor agudo, y el resto de mensajes los resolvemos el lunes.